21/08/2025
Netflix acaba de mandarles un comunicado a todos sus partners sobre cómo usar IA generativa en la producción de series y películas.
Y aquí hago un paréntesis rápido: algunos de ustedes ya lo saben, pero si no, se los cuento. En el mundo real yo trabajo en postproducción. Eso significa que me toca hacer de todo: edición de video, animación gráfica, corrección de color, mezcla de audio, retoque digital y un montón de detallitos que casi nadie nota, pero que son clave para que un proyecto se vea y suene como debe. Colaboro con varios estudios grandes regularmente, y uno de ellos es Netflix.
Cuando comienzas a trabajar con ellos pasas por un proceso llamado "onboarding". Básicamente es el papeleo para darte de alta en sus plataformas técnicas. Ahí mismo te habilitan el acceso a su librería oficial, donde encuentras un catálogo enorme de música ya aprobada para series y pelis, además de logos, animaciones gráficas para intros, cierres, y todo lo necesario para subir tu contenido directo a sus servidores sin broncas.
También te mandan manuales con specs de video y audio, guías de marca, protocolos para manejar material sensible y, en general, todas las reglas para que trabajes bajo sus estándares. O sea, te toca sentarte a estudiar y empaparte de cómo funciona todo, porque entrenarte en persona sería imposible… al final son miles de personas metidas en producciones para Netflix al mismo tiempo.
Pues esta semana, entre esos correos que solemos recibir, nos llegó una guía completita sobre el uso de IA en producciones para Netflix.
Lo importante es que Netflix ya dio luz verde al uso de IA en sus contenidos, pero (y aquí está el detalle) bajo reglas muy específicas. En Netflix reconocen que la IA es útil y que llegó para quedarse, pero no significa que cada quien pueda hacer lo que quiera.
La guía arranca diciéndote que podemos usar IA para cosas “de bajo riesgo”, como crear moodboards o imágenes para inspirarnos. También para generar elementos que salen al fondo de los sets, como pósters o gráficas decorativas. Mientras sigas el proceso, no necesitas pedirle permiso a nadie para usar ese tipo de materiales en cámara.
Después viene lo interesante: Netflix también permitirá usar IA en cosas más pesadas como diseñar personajes, clonar la apariencia o voz de un actor (para rejuvenecerlo, envejecerlo o crear narraciones completas), o incluso entrenar un modelo con material de otras producciones de Netflix para un proyecto específico.
Peeero (y este es el gran “pero”) todo eso entra en la categoría de “alto riesgo”. ¿Qué significa? Que antes de proceder necesitas "escalarlo", o sea, pedir consentimiento con el productor y pasar por revisión del departamento legal de Netflix antes de hacer algo.
Básicamente el resumen de todo este p**o es: puedes usar IA para generar arte “inspiracional” sin pedirle permiso a nadie. Y también puedes usar IA para TODO lo demás… PERO, antes de mover un dedo: pregúntale a legal.
La IA puede ser una aliada brutal. Te permite hacer storyboards, fondos, pruebas de VFX, limpieza de audio o mockups de vestuario en cuestión de minutos, cuando antes tomaba días. Para proyectos chicos, significa acceso a recursos que antes eran imposibles de pagar. Y en lo creativo, abre puertas que antes estaban cerradas por presupuesto o tecnología.
Pero también hay un riesgo claro, si se usa mal, puede afectar la confianza del público, generar roces con los gremios y hasta empobrecer la diversidad de estilos si todos usan los mismos modelos de IA. Como en los videos de TikTok que escuchas la misma voz de IA en todos los videos, imaginen si todas las series de Netflix fueran narradas con la misma voz.
Y justo ahí entra mi chamba: antes de que la IA me la quite, mejor aprendemos a chambear juntos, siguiendo la guía de Netflix, y así hacemos que todo funcione sin dramas.