19/07/2025
Ayer volví al teatro como espectador en Santiago y me sentí feliz, porque sé que ese fue mi primer paso para actuar en ese escenario. Me senté en la luneta de la hermosa sala Julio Alberto Hernández del y sentí lo que he sentido desde niño: pertenecer.
Desde que decidí emigrar, he tenido la fortuna de actuar, de audicionar. Hoy, gracias a personas muy especiales, a la fuerza que guía la vida, al sacrificio y a la perseverancia, vivo por y para la creación artística. Siempre estaré agradecido por ello.
Ayer extrañé actuar en teatro. En Santiago vi una sala repleta, un público increíble. Vi buenos actores, me vi en escena sin estar presente y sentí la nostalgia del teatro y del sacrificio que sé que exige. Extrañé mis casas teatrales: .cuba y .elportazo . Escuché a Carlos Díaz y a Pedro Franco, y recordé mi Cuba teatral, esa que se desvanece con cada función suspendida por apagón.
Pero no solo asistí al teatro y me acosté en su suelo; tuve además la dicha de invitar a mi familia a compartir de la experiencia que más amamos. Ayer fui aún más feliz, porque siento cada vez más como mío este hermoso lugar que me ha acogido con tanto cariño.
En resumen: ayer me visualicé actuando en un teatro de Santiago frente a su público… y eso fue exactamente lo que viví. Gracias a .teatro por traer Boeing Boeing a Santiago y por recordarme que me formé actuando en teatro, que necesito actuar en teatro y que ese es el paso siguiente. 🙌🏻