29/04/2026
Ya hemos visto "Michael" y, lejos de ser una película perfecta, la cinta de Antoine Fuqua tampoco es, ni mucho menos, el desastre que algunos medios están promulgando, más preocupados por perpetuar una narrativa construida a base de manipulación y mentiras durante años que por valorar la obra en sí. E infravalorando, además, que técnicamente es una película irreprochable donde se nota cada dólar invertido en la producción, que cuenta con interpretaciones sobresalientes y que está entusiasmando a muchos espectadores que no buscan en ella más de lo que es.
Producida por Lionsgate con la participación de parte de la familia y del Estate de Michael Jackson, la película es consecuentemente una celebración del legado artístico del Rey del Pop y un regalo para los fans, lo cual, por sí mismo, no debería constituir delito alguno. De hecho, y esto es algo que parecen ignorar también muchos de los detractores de la película, cabe destacar que no había ninguna intención de rehuir de las polémicas que acompañaron al cantante a partir de 1993, pero finalmente se tuvieron que eliminar esas escenas por motivos legales que nada tienen que ver con la voluntad de los implicados en mostrar lo que realmente pasó y no lo que las mentes más perversas piensan que ocurrió. Es más, es una lástima que esto no haya podido mostrarse, puesto que habría sido una oportunidad perfecta para desmontar de una vez esa falsa narrativa a la que aludíamos al principio. Además, nos disgusta que, por cuestiones de duración, hayan tenido que dejar en el tintero muchos detalles, pero no oscuros o siniestros, como algunos esperaban, sino numerosos proyectos y aspectos positivos del artista muy alejados de ciertas opiniones basadas en un profundo desconocimiento de su vida y obra.
En cualquier caso, conviene tener en cuenta que hay una posibilidad muy alta de que exista al menos una continuación, donde sí que se podrá profundizar en los peores momentos de la vida de Michael Jackson (recordemos que el biopic actual solo llega hasta 1988) y en el proceso de escrutinio, acoso y derribo al que fue sometido por la opinión pública. Algo con lo que, imaginamos, sí que disfrutarán los mismos críticos que ahora hablan de cosas como "beatificación" o "blanquieamiento", ya que podrán regocijarse en el linchamiento de alguien a quien han querido pintar como un demonio.
Animamos a todos a ir a ver "Michael" al cine. Quizá no les explique nada sobre Jackson que no sepan ya, pero como experiencia audiovisual nos parece un espectáculo encomiable y un bonito recordatorio de por qué su protagonista se convirtió en la persona más famosa del mundo.
Fuente: Editorial Applehead Team Creaciones