17/01/2024
Dr. Jekyll and Mr. Hyde - John S. Robertson (1920)
Dr. Jekyll y Mr. Hyde no ha tenido la suerte de Drácula o Frankenstein, ni siquiera el hombre invisible o la momia, no ha contado con adaptaciones tan icónicas como el resto de monstruos de la literatura y el cine.
Aunque podríamos atrevernos a decir que la película de Robertson es una de las secundarias del periodo. También es importante señalar algunas claves que hacen que su Jekyll y Hyde sean difíciles de superar.
La primera es la interpretación de John Barrymore un actor de gran importancia que interpretó papeles como Hamlet, una de sus cualidades es la gestualidad y en esta película se hace evidente cuando en la primera transformación que sufre el personaje no hubo maquillaje adicional, además el montaje de la película, a través de fundidos señala muy bien este cambio sugiriendo y enfatizando el detalle de la mano. En las siguientes transformaciones sí era necesario ese maquillaje pues la caracterización monstruosa se hará cada vez más evidente cuando Hyde explore la inmoralidad.
Esto último, podríamos decir que se inspira un poco es El retrato de Dorian Gray, un personaje cuya fisicidad se va corrompiendo cada vez más y se muestra a través de la fealdad, llegando al punto de que será casi irreconocible. Adapta la película más bien la obra de teatro del mismo año, una práctica muy común en la época también fue el caso de Frankenstein de James Whale.
Barrymore hace gala de una ferocidad impresionante y lo miramos en la forma de moverse en la pantalla, de atravesar los espacios, mover las manos y acercarse al resto de personajes, sobre todo los femeninos. Todo ello permite que el espectador sienta que está ante un peligro inminente contenido en el monstruo.