08/09/2026
Durante décadas circuló una insistente versión: el gigantesco "animatrónico" de "King Kong" (1976) habría terminado sus días abandonado en Argentina. Como suele ocurrir con las leyendas urbanas, la historia tiene algo de verdad y bastante de mito. Nosotros mismos hemos contado esta curiosidad en más de una ocasión.
Lo cierto es que el enorme King Kong llegó en efecto a la Argentina en 1979, como parte de una gira internacional. Durante cuatro meses fue exhibido en el predio de la Sociedad Rural de Buenos Aires, durante el verano de aquel año.
Terminada la exhibición porteña, el gigantesco muñeco fue embalado y trasladado en camiones hasta Mar del Plata. Allí tuvo una breve exhibición antes de que, al finalizar la temporada, quedara cubierto por una enorme lona.
Según numerosos testimonios, permaneció abandonado durante un tiempo en los terrenos del antiguo estadio Bristol, sobre la avenida Luro, entre Salta y Jujuy, expuesto a la intemperie y a la erosión del ambiente marítimo.
Y entonces... desapareció.
Durante años se creyó que aquel gigantesco King Kong había terminado sus días en las costas marplatenses, muy lejos de su temible Isla Calavera y sin nadie que lo adorara en aquellos legendarios bailes rituales.
Pero la historia tendría un giro inesperado.
El historiador marplatense Fernando Soto Roland habría descubierto que lo que quedaba del animatrónico fue finalmente escoltado por la policía hasta Buenos Aires. Allí habría permanecido un tiempo en un galpón del barrio porteño de Villa Devoto, hasta que fue trasladado nuevamente a los Estados Unidos.
La criatura no habría mu**to en Mar del Plata, después de todo. Fue reparada y continuó su gira por otros países de Latinoamérica.
Así que, si alguna vez escucharon que "King Kong" murió abandonado en Mar del Plata, ya saben que la historia es bastante más complicada.